La medicación es el tratamiento
inicial para los síntomas graves de la enfermedad coronaria. Es posible
que se le suministre medicación para aliviarle el dolor de angina y para
dilatar o expandir las arterias coronarias a fin de que le llegue más flujo
sanguíneo al corazón. Los medicamentos comunes son: nitratos, bloqueadores
del canal de calcio, betabloqueantes, anticoagulantes o agentes antiplaquetarios.
Nitratos: grupo de medicamentos que dilatan o expanden el ancho de las
arterias, de este modo fluye más sangre hacia el corazón. Normalmente, la medicación se toma durante un ataque cardíaco al comienzo de la opresión y dolor de angina.
Al igual que los nitratos, los antagonistas del calcio ensanchan o expanden
los vasos sanguíneos. Estos medicamentos se llaman bloqueadores del canal
de calcio debido a que influyen en el flujo del calcio hacia las células
de los vasos sanguíneos y el corazón. De este modo, las células
se relajan y aumenta la anchura del vaso.
Betabloqueantes: reducen la carga de trabajo del corazón
mediante el bloqueo de ciertas señales del nervio, especialmente en el
corazón, pulmones y arterias pequeñas. De este modo, se reduce
el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Un corazón
que realice menos actividad necesitará menos sangre y oxígeno
para funcionar correctamente.
Anticoagulantes: previenen la obstrucción de
las arterias al evitar que se formen coágulos de sangre. Un coágulo
es una aglutinación de sangre en los vasos que también se puede
formar en los depósitos de placa o en las paredes de la arteria. Estos
coágulos, al igual que la placa, también pueden impedir que el
corazón reciba sangre y oxígeno.
Agentes antiplaquetarios, al igual que los anticoagulantes,
previenen los coágulos de sangre. Se llaman agentes antiplaquetarios
porque minimizan la posibilidad de que se formen coágulos de sangre a
partir de las plaquetas. Las plaquetas son las pequeñas células
de sangre que se aglutinan juntas para formar un coágulo. La aspirina
es el agente antiplaquetario más común.
Siga las indicaciones del médico
cuando se esté medicando para la enfermedad coronaria
Los nitratos, los bloqueadores del canal de calcio,
los betabloqueantes, los anticoagulantes o los agentes antiplaquetarios pueden
tratar los síntomas y prevenir situaciones potencialmente nocivas relacionadas
con la enfermedad coronaria. No obstante, estos medicamentos también
pueden causar efectos secundarios. Los resultados de las terapias farmacológicas
cambian en función de las personas a las que se les aplique. Es importante
seguir los consejos del médico sobre el tratamiento y mantenerle informado
sobre los efectos secundarios persistentes o sobre síntomas de la enfermedad
como la angina.
A pesar de las útiles terapias y la combinación
de tratamientos, en la actualidad no existe ningún tipo de medicamento
que pueda desobstruir las arterias estrechas u obstruidas por la placa. Debe
someterse a una intervención como la angioplastia, la implantación
de stent o la cirugía de derivación coronaria para desobstruir
una arteria coronaria que esté muy obstruida.
Última actualización: 31.07.2005
